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viernes, 28 de noviembre de 2014

La opción de Iaacov

Rav Yerahmiel Barylka


Cuando nos abordan sueños sugerentes,  tenemos dos opciones. La del Faraón que despertó, pero, sin embargo, volvió a dormirse... y la que eligió Iaacov, cuando “despertó de su sueño y dijo: “.A. está en este lugar, y yo mismo no lo sabía”.  Y se llenó de temor, y añadió: “¡Cuán inspirador de temor es este lugar! Esta no es otra cosa sino la casa de .A., y esta es la puerta de los cielos” y se levantó muy de mañana.
Iaacov percibió que también en ese lugar inhóspito .A. estaba con él como había estado en la casa de sus padres, y se le manifestó el gigantesco poder de la plegaria. Había tomado las piedras del lugar y las usó como almohada, convirtiéndolas con su oración en un lugar sagrado a un nivel que él mismo  no había percibido.La lectura de este shabat nos inspira a elegir la opción de Iaacov y ascender por la escalera –sulam - סולם- cuyo valor numérico equivale a la palabra kol,  -קול  -voz- hasta las alturas celestiales.(Ambas suman 136), convirtiendo a la voz de la tefilá en la escalera del sueño.