miércoles, 26 de febrero de 2014

La dimensión profética de la construcción del Mishkán y la correcta gestión de los bienes públicos



Lectura de la Torá para Shabat, 1 de marzo de 2014
Shabat, 29 de adar alef de 5774


Parashat Pekudé
Shemot 38:21-40:38
Shabat Mevarjim
Hafatará: Melajim (Reyes) 1/7

(21) Éste es el recuento de lo gastado para el Tabernáculo, el Tabernáculo del Testimonio, según la cuenta efectuada por oren de Moisés y bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. (22) Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la Tribu de Judá, había hecho todo lo que el Eterno le había ordenado a Moisés, (23) con la ayuda de Aholiab, hijo de Ahisamac, de la Tribu de Dan, hábil escultor y dibujante de tejidos de lino fino torzal, experto en teñido celeste, púrpura y carmesí…
Vista parcial del Muro Occidental del Templo de Jerusalem 1995./RAFAEL BEN-ABRAHAM
Con esta parashat Pekudé finaliza el ciclo de la lectura del Segundo Libro del Éxodo o Shemot y en ella se nos narra todo acerca de la inauguración del Tabernáculo, como adelantamos en una entrega anterior. Este Shabat bendecimos el nuevo mes de Adar Bet, cuyo comienzo consta de dos días Rosh jódesh alef y Rosh jódesh bet. Es decir, el domingo y el lunes (yom rishón ve yom shení).
Siguiendo con nuestro breve y modesto comentario de la parashat, nos hacemos eco del estudio que de la misma hace el rabí Mordejay Babor, quien señala, entre otras cosas, que “de manera oculta están marcadas aquí las cifras de los años que durarán en pie los dos santuarios mayores-los beth hamikdash-erigidos muchos años más tarde. El primero duró 410 años, exactamente lo que suma la palabra Mishkán ( משכן ) y el segundo estuvo- hasta ser destruido-420 años, equivalentes a la suma de las palabras el Mishkan ( ה משכן ), más sus cinco letras. Es para señalar esta velada revelación que el versículo repite dos veces la expresión Mishkán, aludiendo a los dos templos que existirían”.

Por otro lado, en esta parashat se explica como Moshé quiere dar cuenta ante todo Israel de la gestión de los recursos donados para la construcción del Tabernáculo, con el fin de dejar fuera de toda duda o sospecha sobre un mal uso de los mismos.  Es decir, de que había actuado con plena transparencia y honradez, lo que viene a servir de lección para todos, en todas las épocas, sobre la recepción de las donaciones y el correcto uso de las mismas para el cumplimiento de los fines que las inspiran. Está indicado este ejemplo para quienes gestionan  fondos públicos o ajenos, que tienen el deber moral de presentar las cuentas de las entradas y salidas de los recursos económicos, que han de estar a la vista no sólo de D-s, sino de toda la gente.
El Mishkán
La tradición sostiene que la fecha en que se concluye la construcción del Santuario y sus piezas tuvo lugar el 25 de Kislev-fecha en la que muchos años después, aconteció el milagro de Janucá y se reanudaron los servicios del Templo Sagrado de Jerusalem con el encendido del candelabro, al encontrarse el frasco de aceite puro sellado por el Kohen Gadol.
El Mishkán, que se construyó en el desierto en tiempos de Moisés se erigió el día primero del mes de Nisán de 2449 del calendario hebreo. Fue levantado con piezas desmontables para facilitar su transporte durante la travesía del desierto rumbo a la Tierra Prometida. En cada una de las 42 paradas que realizó el contingente en su viaje, acampaban e inmediatamente se armaba el Tabernáculo como santuario central en torno al que giraba la vida espiritual de Israel. Desde 2448-que fue cuando entraron en la Tierra de Israel-hasta el 2502 el Mishkán estuvo en la localidad de Gilgal. Luego se afincó en Shiló. En 2871 se fija su residencia en Nob y después, sólo cuando el Rey Shelomo acabó la construcción del Gran Templo de Jerusalem, en 2935, dejó de usarse el Tabernáculo como santuario, para destinarse al Templo Mayor.