miércoles, 17 de junio de 2015

Santificar el Nombre de D-s en público

Rav Yerahmiel Barylka.

Reflexiones del Rav Yerahmiel Barylka* 

Un Midrash enseña que en 18 versículos, la Torá pone a Moshé y a Aarón (los instrumentos de la liberación de Israel) en pie de igualdad (informando que .A. les habló a los dos por igual en esas ocasiones). De allí aprendieron nuestros sabios componer 18 bendiciones de la Amidá. Una por cada uno de los versículos en los que nuestros líderes fueron equiparados.

El amorá Rav Ada bar Ahavá uno de los talmudistas babilónicos de la segunda generación (S. III y IV) que se dice nació el día en el que muriera Rabí Iehudá Hanasí, (Kidushin 72a–b; Bereshit Rabá 63:2.) enseñó que cuando una persona hace solo su tefilá, no debe decir la Santificación (Kedushá) oración que incluye las palabras de Ieshayahau 6: 3:
Kadosh, Kadosh, Kadosh, .A. Tzevaot meló jol haaretz kevodó“Santo, santo, santo, .A. de los ejércitos, el mundo entero está lleno de su gloria” ya que en Vaikrá 22:32 dice: “Voy a estar santificado entre los hijos de Israel”, y por lo tanto la santificación requiere diez personas” (un minián).

Rabinai el hermano del rabino Jiya bar Aba enseñó que derivamos esta conclusión trazando una analogía entre las dos apariciones de la palabra “entre” (Toj) en Vaikrá 22:32 (“Voy a estar santificado entre los hijos de Israel”) y en Bemidbar 16:21, en la que .A. le dice a Moshé y a Aarón: “Apartaos de entre esta congregación”, en referencia a Koraj y sus seguidores Así como en Bemidbar 16:21, se hace referencia a una congregación, que implica una serie de, al menos, diez personas, por lo que en Vaikrá 22:32 implica, al menos, diez personas.
Es importante destacar como una de las conclusiones posibles que el judaísmo, desde entonces cuidó de santificar el Nombre de .A., en público. Delante de por lo menos un minián. Así aprendemos la importancia de la tefilá betzibur y la consciencia de poder presentarnos frente a todos como una comunidad, en la que la suma de sus componentes es capaz de brindar una fuerza que de otra manera no podríamos lograr jamás.
El minián es el mínimo representante de la comunidad toda.

*Rav Yerahmiel Barylka. Sinagoga Rambam. Madrid.