martes, 15 de marzo de 2016

Shabat Zajor

Lectura de la Torá para Shabat, 9 de Adar Bet de 5776

Vayikrá: 1-5
Haftará :  Samuel I, 1-15; 15-34
Shabat Zajor

Zajor como su término hebreo equivale a recuerdo y la parashat de esta semana, que precede a Purim, cuando Am Israel estaba amenazado por los designios de Hamán, sea continuada inmediatamente por “Orá vesimjá  (luz y alegría), como se describe en la Meguilá cuando llegó la liberación. Cuando prevalece el recuerdo (zajor) entonces le seguirán luz y alegría (Ora vesimjá”. He aquí el mensaje, según comentario del Rabino Louis C. Gerstein. En este Shabat, coincide con la lectura de la parashat Vayikrá, o sea el inicio del tercer libro de la Torá, Levítico, que a grandes rasgos alude a los procedimientos que se han de seguir en la confección y composición del sahumerio o ketoret, la ofrenda ígnea continua que se ofrecía en el mishkan y luego en el Templo.
Aprendemos de esta parashat acerca de la conveniencia de la moderación y no inclinarse por los extremos, tal como se explica en la prohibición de mezclar miel  de frutas con el incienso por el fuerte olor que desprende.
Shabat Zajor representa algo más que un recuerdo de los sucesos pasados, más que remembranzas de las traiciones de Amalek o de los planes de Hamán, o los incontables locos a lo largo de la historia quienes tenían como propósito aniquilar a nuestro pueblo. Desgraciadamente, nos encontramos en esa tesitura, en el ámbito del auge del antisemitismo y los prejuicios raciales y religiosos, y de las amenazas que se ciernen provenientes de los enemigos del pueblo judío y de Israel en el entorno más próximo y en el mundo entero.
Retomando el comentario de la porción semanal de la Torah, según lo expresa el Rabino Gerstein, “zajor significa recuerda. Se usa de un modo exclamatorio. ¡Considera! ¡Piensa! ¡Entiende! La supervivencia judía parece amenazada en cada generación y por lo tanto es obligación de cada uno de nosotros conocer el pasado para que podamos saber cómo ser fuertes en el presente”.

Hamán volcó su veneno en una sola comunidad en la antigua Persia, así como Amalek traicionó a un comparativamente pequeño número de israelitas en el desierto.
Por otro lado, en Shabat Zajor, anterior a Purim, se da lectura en la Torá, no sólo la porción semanal, la parashat Tetsave, en este caso Vayikrá, por tratarse de que Adar comprende dos meses, ahora Adar Bet, sino también la de la porción de Zajor: “Recuerda  lo que te hizo Amalek cuando saliste de Egipto”. En otro rollo de la Torá, por lo tanto en este Shabat se extraen dos libros del arca.
Según la opinión de la mayoría de las autoridades rabínicas, la lectura de esta parashá es un precepto de la Torá, por lo tanto es necesario que el oyente se concentre en cumplir con el mandato de la Torá de recordar el artero ataque de Amalek cuando salimos de Egipto. Por supuesto, también el hazán debe concentrarse en que su lectura sirva para todos aquellos que la están oyendo. 

La persona que por algún percance no pudo concurrir a la sinagoga este Shabat y por lo tanto no oyó la lectura de la parashat Zajor, debe concentrarse en cumplir con el mandato de la Torá de recordar el ataque de Amalek cuando oiga esta porción en la parashá de Ki Teze, en el libro de Debarím. En este caso, debe pedirle al hazán que da lectura a la Torá que se concentre en hacerlo cumplir con esta obligación.

Escribe el recordado y venerado Rabí Ovadia Yosef, Shlit"a, de Bendita Memoria, que aún así será apropiado que lea esta porción en un libro de parashá. 

Existe divergencia entre las grandes autoridades rabínicas sobre si también la mujer debe oír la parasha Zajor, pues el sentido de la misma es recordar el ataque de Amalek para enfrentarlo y destruirlo, y las mujeres generalmente no toman parte activa en los combates o las guerras, por lo tanto no están obligadas a oír esta lectura (por supuesto no existen diferencias entre cualquier mujer y aquella que decide participar en un combate, pues básicamente la Torá eximió a la mujer de este precepto ya que en la generalidad no toma parte del combate). 
Otras autoridades sostienen que se trata de un precepto de la Torá que rige también para las mujeres, y así se acostumbra en la mayoría de las comunidades. Por ello las mujeres concurren a la sinagoga a oír la lectura de la parashat zajor desde el palco femenino. Si por alguna eventualidad, por ejemplo si posee niños pequeños a los que no puede dejar solos, no puede concurrir a la sinagoga, se halla exenta de observar este precepto. 
En la actualidad y previendo esta situación, muchas comunidades dan lectura a la parashat zajor en forma especial para las mujeres, después de la plegaria de Shaharit, de manera que también ellas puedan concurrir a oír la porción de zajor, mientras los maridos u otras personas pueden cuidar de los niños.


Fuentes: Halacha Yomit. (La Halajá del Día).

Centro Educativo Sefaradi de Jerusalem (Israel).